En la ecografía, la elección de la sonda es fundamental para obtener una imagen clara, precisa y de calidad. Los distintos tipos de sondas ecográficas se clasifican principalmente según dos criterios: la frecuencia que emiten y su morfología.

Tipos de sondas ecográficas

La frecuencia se mide en MHz y varía en función de la estructura que se desea estudiar. De forma general, las frecuencias más bajas permiten una mayor penetración, por lo que son ideales para visualizar estructuras profundas. En cambio, las frecuencias más altas ofrecen un mayor nivel de detalle, aunque con menor profundidad de penetración, siendo especialmente útiles para el estudio de zonas superficiales.

Entre los principales tipos de sondas encontramos la sonda lineal, de frecuencia alta, indicada para estructuras superficiales como vasos, tendones, músculos, tiroides o mama. La sonda stick, de frecuencia muy alta, permite obtener imágenes de gran detalle en zonas pequeñas y superficiales. La sonda convex, de frecuencia baja, se utiliza en exploraciones más profundas, especialmente en estudios abdominales, ginecológicos y obstétricos.

También destaca la sonda sectorial o phased array, muy utilizada en ecocardiografía y estudios intercostales gracias a su pequeño tamaño y a su capacidad para acceder entre los espacios costales. Por último, la sonda endocavitaria, de frecuencia alta, está especialmente indicada para exploraciones ginecológicas y estudios internos de alta precisión.